En el capítulo de este día, en el versículo 8 dice que el Señor aborrece las ofrendas de los malvados, pero se complace en la oración de los justos. Y lo repite en el 29, El Señor se mantiene lejos de los impíos, pero escucha las oraciones de los justos. Busca un tiempo con Dios. Hoy…Tú y él. Sé tú mismo, no tienes que darle una ofrenda para que pase tiempo contigo, no tienes que tratar de ser alguien más con tal de agradarlo porque El conoce cómo realmente eres y te ama (él te hizo así), El está todo el tiempo contigo, pero generalmente nuestra mente y corazón no están con él. En Isaías 29:13 dice: “Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado” Que el amor y el temor de Dios no sea simplemente algo que aprendiste..vívelo. Intenta ver más allá de las palabras, mira el anhelo de Dios por tener tu corazón, que tu amor sea sincero…que su amor sea correspondido de manera real por ti. Si puedes leer en algún momento el capítulo entero verás que lo que hace falta como consecuencia de eso es la sabiduría de sus sabios, y la inteligencia de sus entendidos…Jehová derramó espíritu de sueño, y cerró los ojos de los profetas, y puso velo sobre las cabezas de sus videntes…Busca un tiempo con él, no tiene que ser algo más a tu lista de cosas que debes hacer. Sé espontáneo, sorprende tú a Dios hoy y disfruta de su gracia cerrando tus ojos. Mira el cielo, busca el sol, disfruta las estrellas, sal a tomar un café con El, cómprale algo, componle una canción, escríbele una carta, prepara una ofrenda especial…toma un tiempo en tu cama o tírate al piso y permanece en silencio. Lo que sea!!pero busca ese tiempo. Parecerá un poco incómodo al principio, no estamos acostumbrados a tener la mente tranquila o simplemente sin hacer nada, sin tener que pensar, y puede que sientas el silencio eterno…pero adivina qué? él ha puesto eternidad en nuestro corazón, sin que alcancemos a entender su obra…disfruta de esa eternidad. Imagina que el Espíritu Santo está allí, que cuando cierras tus ojos te abraza y no tienes que decir nada más…tu corazón hablará por ti. Recibe su amor, disfruta su compañía. La gracia es un regalo que El te da, no tienes que hacer nada más que corresponder a ese amor y pemitir a tu corazón que esté cerca.
HABLA CON DIOS
Espíritu Santo, te doy gracias por este día. Te invito a pasar un tiempo conmigo, que salgamos a caminar o nos quedemos en casa, no importa dónde pero te ruego que tú estés allí. Lléname de ti, quiero recibir tu gracia, que la fuerza de mi corazón seas tú y el impulso que me levanta sea tu amor. En el nombre de Jesús te lo pido, (Hoy verdaderamente anhelo tu compañía y la presencia de tu corazón) Amén.
LINK PARA LEER PROVERBIOS
CAPÍTULO 15
http://www.biblegateway.com/passage/?book_id=24&chapter=15&version=42
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